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Cristóbal Navarro

¿Quien trajo el AVE a Alicante? Del "banco malo" al "banco bueno"

En este pais nos vamos a quedar sin empresas

Escrito por el 18-05-2013

Es evidente que no se puede llamar empresario a quien no ha pagado nunca la Seguridad Social y las nóminas de los trabajadores contratados para una determinada actividad. Contraer este tipo de obligaciones ‘imprime carácter’. Lo digo por propia experiencia.  Por eso, legislar para las PYMES por quien no es empresario, puede ser fácil en el papel, pero una auténtica temeridad en la práctica.  


En la actualidad, cuando una pequeña empresa se encuentra en una situación difícil, con necesidad de ajustar sus gastos, recurre al estudio de la Reforma Laboral, para ver qué opciones tiene. Es ahí donde descubre su situación. Y, ésta, tiene que ser nefasta para poder utilizar las figuras que le permiten reducir los costes del despido.


Cuando, posteriormente, acude al banco para conseguir financiación, se encuentra que la mala situación que necesitaba demostrar en el ámbito laboral, le ha excluido automáticamente de la financiación bancaria.   ¿Primera decisión que se debe tomar? Hay que elegir entre despido económico sin financiación o financiarse para poder pagar los sueldos de las personas que no puedes despedir. ¡Menuda estrategia de la estupidez para salvaguardar puestos de trabajo que finalmente terminan hundiendo a la empresa y destruyendo todos los trabajos!.      


Sin embargo, nuestro Presidente anda diciendo “a los cuatro vientos” que la Reforma Laboral no se toca; claro, él ni ha pagado ningún despido ni es empresario. No lo ha sido nunca y, probablemente, nunca lo sea ni vea a ninguna PYME de cerca.  


Nuestro Presidente únicamente comerá de vez en cuando con los representantes de la omnipotente AEB (Asoc. Española de Banca) que le susurraran al oído “no hay demanda de crédito solvente insatisfecha”.   


Ese contacto con la realidad que nuestro anterior Presidente también perdió (porque aquel ni siquiera sabía lo que costaba un café), el actual lo ha perdido pues no desciende a la realidad de la hecatombe a la que se está condenando a miles de empresas y autónomos cada día.  Condenas que llegan cuando, sin financiación, pierden su trabajo, sus ahorros, sus ilusiones y esperanzas, su patrimonio trabajado durante toda su vida e incluso su honorabilidad. Mientras, la implacable maquinaria del Estado sigue reclamando los tributos, las cotizaciones y los impuestos, aunque sea la propia Administración Pública la que le debe el dinero que, por otra parte, sirve de excusa para embargarte.   


¿La segunda decisión? Hay que elegir entre declarar la deuda tributaria que se pretende aplazar para que, cuando no la pueda pagar le puedan embargar más fácilmente ó incumplir directamente con las obligaciones legales cuando quien debe al empresario es la propia Administración Pública que sigue impune e incumplidora de sus propios inventos, como la tan famosa como inservible Ley de morosidad.    


En resumen:  a nuestros gobernantes se les llena la boca de hablar de la necesidad de proteger y fomentar el tejido PYME, una y otra vez; pero todo es una falacia, a quien se protege de forma permanente es a la Banca, a las Energéticas, a las Telecos y a las empresas del IBEX 35, de las que  -por cierto-  21 de ellas tienen filiales en paraísos fiscales, mientras en España siguen pagando una media del 4,5% del Impuesto sobre Sociedades. Ése es el mismo impuesto por el que las PYMES pagan una media del 20%.  


Por todo ello, corremos el grave riesgo de que entre las empresas que mueren, más las que arrojamos al exterior por obligación, más las que se internacionalizan por estrategia, en este país nos vamos a quedar sin empresas.  No olvidemos que, ahora, cuando una PYME sale al exterior, empieza a ver donde tributa Appel, donde tributa Google y las oportunidades que se le ofrecen en su globalización, y a ver que su país de origen deja de ser competitivo en su estrategia de mantener empresas tributando en el territorio nacional. Cualquier sitio puede resultar atractivo para declarar los beneficios generados  en el ámbito internacional.    


Un poco de coherencia, por parte del Gobierno, es lo que necesitan las PYMES. Reclamamos dirigentes que sepan lo que es una empresa, reformas laborales y tributarias en las que participen también los pequeños empresarios y no solo políticos y funcionarios que ni han pagado nunca ni van a pagar unos seguros sociales o una declaración de IVA sin haber cobrado siquiera la factura.  Necesitamos financieros que tengan un punto de vista menos cortoplacista y más empresarial; que, verdaderamente, valoren las necesidades y las posibilidades de las PYMES, sin subir el listón de la solvencia a donde ellos mismos no llegarían si no se hubiese utilizado el dinero público para sanearlos.   


Y, por supuesto, empresarios por vocación y no por obligación, que tengan las inquietudes de conocer la verdad mediante el aprendizaje y la formación y no únicamente lo que les arrojan desde los recovecos del poder que van a seguir ignorándolos porque ahora solamente pensamos en hoy y mañana ya veremos quién o qué queda.  


Alicante, 16 de Mayo de 2013

Esta entrada pertenece a General y fue publicada el 18-05-2013 a las 00:00:0.

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Hay 2 comentarios

  • Carlos bosch
  • el 19-05-2013 a las 00:01:1

Muy bueno Cristobal

  • JGarridoo
  • el 27-05-2013 a las 07:58:3

Y son capaces de sacar una ley del emprendimiento donde los Autonomos continúan respondiendo con su casa con las deudas a las administraciones de un proyecto fallido.

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