Blog

Cristóbal Navarro

El menú de Rajoy para 2012 La CAM adjudicada ¿tenemos que alegrarnos?

Las vergüenzas de un gobierno sin vergüenza (o qué tiene en común un banquero, un ladrón y un duque)

Escrito por el 19-12-2011

“Las vergüenzas de un gobierno sin vergüenza (o qué tienen en común un banquero, un ladrón y un duque)”.


    Por Cristóbal Navarro


 


Aunque esté a punto de concluir el 2011, no pretendo hacer un repaso de los grandes y desastrosos errores cometidos por el que ahora es presidente en funciones y su gobierno de fantasías carentes de contacto con las realidades sociales y económicas de este país que nos han llevado a una situación de la que será verdaderamente difícil salir y que en cualquier caso habrá que hacerlo a base de sudor y lagrimas, esperemos que la sangre no sea necesaria.     


 


Tengo que reconocer que cuando leí el BOE nº 281, donde el Real Decreto 1742/2011, declaraba el cese de D. José Luis Rodríguez Zapatero como Presidente del Gobierno[1],  pensé que ya se habían terminado las atrocidades de un sistema de gobierno dedicado al pastoreo de votos y que ha provocado la vergüenza y el rechazo de su propio partido al que ha llevado al borde del colapso, pero indudablemente me había equivocado.


 


Todavía quedan despropósitos por ver. Me refiero ahora al indulto del Sr. D. Alfredo Sáenz, consejero delegado del Banco Santander, destacado en los medios de comunicación como el banquero mejor pagado con una retribución de 9,2 millones de euros en el año 2010[2], más o menos el resultado de multiplicar el salario mínimo interprofesional por 1.263 veces. Un indulto que se ha concedido sobre la pena de arresto mayor e inhabilitación para el ejercicio profesional que le fue impuesta por el Tribunal Supremo por presentar una denuncia falsa a sabiendas, hace 18 años, cuando era presidente de Banesto.


 


Si ya es un despropósito que nuestro sistema judicial necesite esa barbaridad de tiempo para poder juzgar y condenar a quien ha infringido la ley, todavía es mayor el despropósito cuando el gobierno saliente -en su último Consejo de Ministros- necesita escupir, una vez más, a la cara de todos los españoles promulgando un perdón que resulta vergonzoso y vergonzante; cuando, además, se trata de tapar con el indulto concedido a Miguel Montes[3], que desde el año 1966 viene enlazando condenas sin que ningún delito sea de sangre.     


 


Se dice que la Fiscalía avaló, con su informe, el indulto al Sr. Sáenz y que, en ningún caso, fue el pago a una deuda contraída con D. Emilio Botín. ¡Qué pena que esto no se lo crea nadie!, por todos es de sobra conocido los innumerables guiños que el Sr. Botín hacía constantemente en apoyo del Sr. Zapatero.  


 


Es, pues, momento oportuno para valorar el concepto de “igualdad ante la ley” que establece el artículo 14 de la Constitución Española[4] porque, es evidente que, si eres banquero en este país, puedes delinquir con la casi garantía del gobierno que posteriormente te concederá el indulto, llegando a borrarte cualquier efecto de la sentencia.  Tiene su parte de gracia, porque indudablemente se me quitan todas las ganas de pedir que se juzguen a los responsables por administración desleal y otras fechorías cometidas por representantes de Cajas de Ahorros y otras entidades financieras ¿Para qué? ¿Valdrá la pena?


 


Tampoco es necesario pagar impuestos porque después, cuando te pillan, si eres banquero te envían un aviso y te permiten que pagues 200 millones de euros para regularizar una situación que era completamente delictiva y que se debería haber juzgado como delito fiscal. Pero, una vez más ¿para qué?  Si posteriormente se convierte el Gobierno en una especie de tribunal de apelación que, además de evitar que se cumpla la pena, llega a borrar cualquier indicio de haber sido condenado  ¿Dónde queda la división de poderes?


 


Cuando el gobierno puede cometer estas ingerencias en las decisiones judiciales, los pilares de nuestro sistema democrático se resienten enormemente y los ciudadanos de a pie tenemos la sensación de que existe una justicia para ricos y otra para pobres y, sobre todo, que las actividades delictivas de los poderosos tienen todos los visos de quedar siempre impunes.  Y, si no, veremos que va a pasar con Iñaki Urdangarin y sus maquinaciones para apropiarse de fondos públicos y privados con el uso y abuso de una institución como la propia Corona[5].     


 


Quizá, más que deliberar sobre la inocencia de este señor, tengamos que cuestionarnos si una institución tan anacrónica debe permanecer en la situación de parasitarismo creciente abocándonos, en un futuro, a tener que padecer decenas de Undargarines que tengamos que mantener a la sopa boba.    Lo cierto es que yo no le deseo nada malo a la familia real, únicamente que trabajen y que coticen en el régimen especial de trabajadores autónomos como hago yo. Con esto ya tienen la salud asegurada, porque no tendrán tiempo de ponerse enfermos, únicamente de trabajar.   


 


Lo dicho. Vamos a ver si cuando se condene al Duque de Palma se aprovecha otra vez el mecanismo del indulto para dejar sin ningún efecto la sentencia judicial y que, por algún extraño capricho del destino, pudiera terminar en unos años más de posible consorte.  Feliz Navidad y felices fiestas a todas las personas de buena voluntad[6].


 


Cristóbal Navarro.


Abogado.   19-12-11 


 





 


Esta entrada pertenece a General y fue publicada el 19-12-2011 a las 00:00:0.

Puedes copiar su enlace. Puedes dejar un comentario más abajo.

Hay 1 comentario

  • Miguel Muñoz
  • el 13-02-2012 a las 16:24:3

No perdamos la esperanza, en que la justicia mejor o peor vaya funcionando. Yo me siento impotente, pero cuando leo articulos como el tuyo, me vuelve a surgir la esperanza de que no todo esta perdido y que siempre hay gente dispuesta a denunciar estos abusos que nos indignan a todos. Adelante, los que como tu tienen el don de la palabra hablais por todos.

Deja tu mensaje
  • Nombre/Alias
  • e-Mail (no será publicado)
  • Sitio Web

Cristóbal Navarro ha sido diseñado por idominiun.